Vestirse de luces 
Hablamos del tema de elegir un vestido con Joselito, mi mozo de espadas : depende de la plaza de toros y del vestido, si lo he puesto mas veces que otras. Nos referimos también a los vestidos que he puesto en una plaza de toros en años anteriores. Después de eso, tomo la decisión final para el que voy a llevar. Para vestirse, intentamos respetar una orden de las cosas : después de tomar una ducha, pongo las medias y las ligas, después la taleguilla, Philippe ata los machos, pongo la camisa, luego la corbata y el chaleco. Después, Joselito me pone la coleta y en último, la chaquetilla y las zapatillas.
Durante este momento de vestirse de luces, suelo poner la televisión con el sonido. Me gusta oír cosas y crear así un ambiente porque son momentos muchas veces difíciles. Eso sólo para distraerme...Me ocurre también escuchar música pero en este caso es sobretodo flamenco : me gusta Camarón, la Niña Pastori o Remedios Amaya. Son los tres principales que me gusta escuchar antes de torear.
Salida del hotel 
Una vez lista, la cuadrilla me espera delante de la habitación. Cuando salgo con Joselito, solimos dejar encendidas la televisión y las luces, incluso durante la corrida. Cuando era pequeño, me dijeron que no traía suerte apagarlas. Cuando estamos todos, siempre dejo alguién pasar delante de mí y nos dirigimos hacia el hall del hotel o por el ascensor o por las escaleras, poco importa. Pasa igual en el coche de cuadrilla : siempre pasa alguién primero ya que no me gusta estar cerca de la salida, me gusta más el sitio que está en medio.
En el hall del hotel, siempre estamos ahí para la gente presente que pide autógrafos incluso si es más fácil firmarlos después de la corrida sobre todo si se ha rematado por un triunfo ya que estamos más contentos.
En el camino para llegar a la plaza de toros, ocurre también escuchar flamenco en el coche con la cuadrilla. No me gustan los ambientes muy silenciosos. Me gusta más que todos hablen, alivia muchas cosas y permite disminuir la tensión presente. En el nuevo coche de cuadrilla, no hemos definido todavía el sitio de cada uno incluso si solía ponerme en el medio delante, entre los dos banderilleros lidiando. Habitualmente, se sienten detras los dos picadores así como el tercer banderillero.
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Al llegar a la Plaza de Toros, siempre me meto en la capilla, no para rezar pero sí para centrarme antes de la corrida y estar tranquilo en silencio, silencio que no se encontrará en el patio de caballos o en la plaza de toros. La capilla más impresionante es la de Madrid : grande, alta y profunda. La de Sevilla es un poco particular porque el cura de la Plaza de Toros viene a ver a los toreros muy a menudo y les habla muy frecuentemente de los toros que ha visto por la mañana. Es un hombre muy simpático y muy buena gente, pero es rarillo hablar de toros con él en la capilla de la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Sevilla.
En Francia, me gustan mucho las de Bayona y la de Dax. La de Arles da un poco miedo en este largo túnel frío. Al salir de la capilla, llegamos después al patio de caballos donde se encuentra gente que puede pedir autógrafos : cuando se puede, se los firma con alegría. Saludo a las otras cuadrillas así que a los otros matadores, y por lo general, no hay muchas discusiones entre nosotros antes de la corrida. Me ocurre de vez en cuando hablar de las últimas corridas que toréé con los que más conozco. Luego, la cuadrilla me pone el capote de paseo ya que no sé ponérmelo solo, y si es posible en el último momento porque no me gusta llevarlo mucho tiempo antes que empiece la corrida.
El Paseillo 
De la importancia de la corrida del día depende mi salida a la plaza y sobre todo del momento y de las ganas. El cartel tiene también su importancia. Por respeto, se puede dejar el paso a los matadores más antiguos y salir después. Todo depende del cartel. Luego, no tengo costumbres particulares, me acerco hacia las líneas, el sitio donde nos deseamos suerte con los demás matadores y luego a las cuadrillas. Sin embargo, en este momento, mi primer paso lo doy siempre con el pie derecho. Durante esta « travesìa », me ocurre de vez en cuando apoyar más el pie en la arena para darme cuenta de su estado. Pero es verdad que prefiero hacer el paseíllo con la cara por abajo porque me da un poco miedo en las grandes plazas mirar los tendidos llenos de gente. Es siempre impresionante y es por eso por lo que levanto los ojos sólo para saludar a la presidencia. Philippe, mi mozo de espadas, cambia el capote de paseo por el capote de brega con quien piensa que voy a torear pero ¡ lo cambio muy a menudo por otro ! Es rarillo ver como las cosas pueden cambiar cada dìa y no tener nada que ver con el dìa anterior. Se puede estar a gusto con un capote el dìa antes y si ha sido mal cuidado, el efecto puede ser totalmente distinto. Cuando tengo el capote de brega en las manos, le doy patadas y lo muerdo naturalmente por culpa del estress. Son manías que tengo en la plaza. Mi manera de tomar el capote me pide abrirlo totalmente en la arena dándole patadas. No me gustan los capotes muy duros pero sì los que son más flojos, por ejemplo los con que he toreado tres o cuatro veces. Cada vez pido a mi mozo de espadas que los limpie con agua para que se pongan más durillos cuando se sequen. Me gusta este momento después del paseìllo porque permite probar el capote con el que voy a recibir a mi primer toro y también darme cuenta del estado del ruedo.
Un Torero en el ruedo 
La presión de antes una corrida desaparece totalmente cuando está el toro en el ruedo. Siempre tengo tensión cuando el paseillo pero también cuando les toca a los demás toreros. Cuando tu toro sale al ruedo, te encuentras centrado y olvidas todo. Intento estar lo más centrado que se pueda incluso cuando no me toca torear porque puede ocurrir que mate el toro que no es mío. En estos momentos, me encuentro muy centrado y prefiero mirar con mucha atención que hablar. Suelo analizar de como sale el toro, su manera de correr. Preferimos generalmente que galope, que remate en los burladeros y que acuda a todos los toques de capote. Da más confianza antes de torear. Se puede tener una idea de como es el toro a la salida de los chiqueros gracias a su manera de rematar y de correr pero también los hay que van a más después de una salida fría.
Toreo de capote 
Es el primer contacto con el toro, entonces es un momento muy importante para darse confianza pero también para dar confianza al toro. El capote permite entender al toro lo más rápidamente posible. Es bastante dificil torear bien de capote todos los toros ya que unos salen muy fríos y no rematan sin galopar. Por consecuencia el toreo de capote es más dificil con estas condiciones pero también en los grandes ruedos con un toro que sale suelto de los primeros lances. Cuando se va el toro para dar una vuelta entera al ruedo, el torero puede resfriase y no es ideal para ligar pases. Después de este descubrimiento con el toro, entran los picadores y el quite. Desde niño, ha aprendido e intento realizar un máximo de quites para tener un ámplio repertorio. Empecé viendo vídeos pero también mirando un libro de toros de México en el que están descritos pases de capotes formidables. He aprendido muchas suertes con el capote gracias a este libro. De todos los toreros de los que más aprendí con el capote – pero también con la muleta – fue José Miguel Arroyo «Joselito». Ya en sus debuts apuntaba variedad y voluntad con el capote antes de tomar más suavidad y maestría en el final de su carrera. He visto muchos vídeos de Joselito en su primeros años de matador de toros en los cuales realizaba quites bastantes espectaculares. En lo que toca a los fundamentos del pase con el capote, creo que para torear bien veroniqueando, es necesario enganchar al toro por delante, acompañarle con las manos bajas y llevarle lo más lejos posible acabando el pase con las muñecas. En lo que toca a los otros pases, me gusta pegar quites variados : hago uno de los quites de Joselito, por crinolinas, que pocos toreros pegan, a excepción de El Juli que lo hace de vez en cuando. Es un quite que ya está en mi repertorio de capote y que me encanta dar. Al contrario es uno de los más dificiles porque el toro tiene que venir de lejos, tener una arrancada larga y suave. Se justifica cuando se tiene que dar la vuelta para recuperar el capote y cuando el toro tiene que estar bastante lejos para darse una vuelta sobre sí. Me gusta también las chicuelinas, las navarras y las tafalleras que son quites que suelo dar con más frecuencia que las crinolinas.
Lidia du Toro 
Es un elemento fundamental delante del toro. Es muy importante saber lidiar pero la cuadrilla tiene que ser capaz también. Existe una manera particular para llevar bien al toro al caballo de picar, ponerle en suerte para que se quede, lo que es dificil a menudo. Durante este tercio, siempre miro al banderillero que lidia para seguir aprendiendo del toro que me permitirá, o no, realizar faena. En lo que toca a la colocación durante la lidia de los picadores, suelo estar un poco más lejos de lo normal, a la cabeza del caballo. Esta colocación, en la que estoy bien colocado, se justifica muy a menudo porque en el principio, uno esta bastante frío cuando no ha pegado pases todavía. Al estar demasiado cerca del caballo, puedes pegar un toque sin quererlo, el toro te puede mirar y puede hacer algo raro al torero que lo está lidiando. Además, es siempre dificil recibir un toro que sale suelto del caballo ya que resultará aún más dificil colocarle otra vez frente al caballo. Durante este tercio, suelo conversar con uno de mis compañeros de cartel a propósito del comportamiento del toro que está en el ruedo : sus cualidades, sus defectos pero también la manera con la que está lidiado. Durante el tercio de banderillas, estando atento a la lidia, bebo un poco de agua y aprovecho para refrescarme y mojar la muleta. Prefiero sin embargo que el tercio de banderillas se desarrolle rápidamente porque cuando dejo el capote ya estoy « caliente » y listo para la faena.
Toreo de muleta 
El comportamiento del toro durante los dos primeros tercios condiciona evidentemente el toreo de muleta que estructurará la faena. Como puedo pegar largas rodillas en tierra con el capote cuando el toro galopa y que estoy a gusto, puedo intentar varias cosas y arriesgar más. El principio con la muleta siempre está importante para mantener el contacto con el toro y el público. El tema es dar algo importante lo más rapido posible : entonces intento la variedad toreando de rodillas, por estatuarios, por doblones o directamente en el centro del ruedo para empezar la faena. Todo depende de las cualidades o defectos que he visto del toro durante la lidia. Este conjunto de informaciones me da ganas de intentar más cosas que otras. Del principio de la faena dependen muchas cosas, que estemos cerca de la talanquera o en el centro del ruedo. La primera tanda de derechazos o naturales permite centrase con el toro. Los primeros muletazos lo dicen todo para con la entrega del animal, las distancias que se tienen que respetar y la técnica que se tiene que utilizar. También hay toros que van a más a lo largo de la lidia y que revelan nobleza y bravura. En este caso bajo la mano y lo llevo lo más lejos posible para que tome su ritmo y que se suavice poco a poco. Es más dificil someter un toro que desarrolla genio y que rehusa tomar la muleta. Como para empezar una faena, hay distintas maneras para rematarla : por manoletinas que hago muchas veces, por doblones o redondos…Lo más importante es conservar un ritmo con la muleta y acabar las faenas yendo a más para que el triunfio sea importante si se mata bien al toro. Este invierno, he trabajado mucho esta parte de faena que se situa antes de la estocada : justamente después de estas tandas de los últimos muletazos, tomar el estoque o tenerlo en la mano y no esperar mucho tiempo para matar al toro ; dar la estocada de la mejor manera posible porque es un momento en el que el público puede resfriarse, el torero perder de su concentración y el toro cambiar, rajarse, ir a los adentros y así poner dificil el momento de la muerte.
Momento de la Verdad 
Para matar los toros, me gusta más la suerte natural : pasar entre el toro y la talanquera (el toro pasa entre el centro y yo). Sin embargo, a veces, es necesario matar en la suerte contraria con los toros mansos o que van a las talanqueras al final de la faena. También me gusta la suerte de « a recibir », que emociona y que es del agrado del público, sobre todo si lo permite el toro y si la faena lo merece. Es una suerte dificil.
Trofeos y recompensa 
La satisfacción del momento y el ambiente del público para con lo que he hecho determinan siempre mi manera de saludar después del arrastre. Es dificil dar una vuelta al ruedo sin haber cortado oreja porque puede ser protestada por algunas personas. En general, pido a mi cuadrilla que tome mi montera, incluso cuando corto las dos orejas con el fin de poder saludar a la gente con ella. Con lo que toca a las salidas a hombros, siempre pido a la cuadrilla que se quede a mis lados. Suelo dar la vuelta a hombros con la montera y el capote de paseo para poder luego entregarlos a la cuadrilla antes de cruzar la Puerta Grande.
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