entete
CORRIDAS
EDITO
 
BIOGRAFIA
FECHAS IMPORTANTES
DIA DE CORRIDA
CUADRILLA
TRAJE DE LUCES
 
ACTUALIDAD
ESTADISTICAS
 
FOTOS / PRENSA
VIDEOS
PARUCIONES
 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DIA DE CORRIDA

JUAN BAUTISTA y la filosofía del torero

Cuando uno tiene como pasión la tauromaquia, se piensa en eso las 24 horas del día no solamente cuando se va a la plaza para torear. Estamos centrados en permanencia en el toreo y en el toro. En mi caso, es natural ya que es lo que me gusta. Lo vivo en mi propio interior y pienso en eso constantemente. Un día de corrida, intento levantarme lo más tarde posible para estar despierto cuanto menos. Permite descansar y reflexionar lo menos posible. En función de la hora en la que me despierto, intento comer una sola vez a mediodía o un buen desayuno al final de la mañana. Después de comer, hacia la una de la tarde, en cuanto tenga el resultado del sorteo por la cuadrilla, voy a mi habitación para descansar y pasar un par de horas mirando televisión o para dormir si lo consigo. En mi caso, no es sistemática la siesta pero es verdad que hay lugares donde es más facil dormirla y es verdad que alivia ya que permite a que pase el tiempo más rapidamente. Cuando no se consigue dormir un día de corrida, siempre se piensa en el toro, en la tarde y en todo lo que nos puede ocurrir. ¡ El estress puede cansar más que otra cosa ! Habitualmente, descanso en mi habitación. Antes de vestirme de luces, me gusta poner vestidos de deporte, basketas para dar una vuelta fuera. Durante este « entrenamiento », me estiro y permite respirar el aire puro después de haberse quedado un buen momento en la habitación del hotel. Con el fin de poder preparar la corrida, permanezco siempre centrado incluso si veo a gente en este momento. Luego, viene la ducha y el momento de vestirse de luces antes de salir para la Plaza de Toros.

 

 

Vestirse de luces

Hablamos del tema de elegir un vestido con Joselito, mi mozo de espadas : depende de la plaza de toros y del vestido, si lo he puesto mas veces que otras. Nos referimos también a los vestidos que he puesto en una plaza de toros en años anteriores. Después de eso, tomo la decisión final para el que voy a llevar. Para vestirse, intentamos respetar una orden de las cosas : después de tomar una ducha, pongo las medias y las ligas, después la taleguilla, Philippe ata los machos, pongo la camisa, luego la corbata y el chaleco. Después, Joselito me pone la coleta y en último, la chaquetilla y las zapatillas.

Durante este momento de vestirse de luces, suelo poner la televisión con el sonido. Me gusta oír cosas y crear así un ambiente porque son momentos muchas veces difíciles. Eso sólo para distraerme...Me ocurre también escuchar música pero en este caso es sobretodo flamenco : me gusta Camarón, la Niña Pastori o Remedios Amaya. Son los tres principales que me gusta escuchar antes de torear.

 

Salida del hotel
Llegada a la plaza de Toros
El Paseillo
De la importancia de la corrida del día depende mi salida a la plaza y sobre todo del momento y de las ganas. El cartel tiene también su importancia. Por respeto, se puede dejar el paso a los matadores más antiguos y salir después. Todo depende del cartel. Luego, no tengo costumbres particulares, me acerco hacia las líneas, el sitio donde nos deseamos suerte con los demás matadores y luego a las cuadrillas. Sin embargo, en este momento, mi primer paso lo doy siempre con el pie derecho. Durante esta « travesìa », me ocurre de vez en cuando apoyar más el pie en la arena para darme cuenta de su estado. Pero es verdad que prefiero hacer el paseíllo con la cara por abajo porque me da un poco miedo en las grandes plazas mirar los tendidos llenos de gente. Es siempre impresionante y es por eso por lo que levanto los ojos sólo para saludar a la presidencia. Philippe, mi mozo de espadas, cambia el capote de paseo por el capote de brega con quien piensa que voy a torear pero ¡ lo cambio muy a menudo por otro ! Es rarillo ver como las cosas pueden cambiar cada dìa y no tener nada que ver con el dìa anterior. Se puede estar a gusto con un capote el dìa antes y si ha sido mal cuidado, el efecto puede ser totalmente distinto. Cuando tengo el capote de brega en las manos, le doy patadas y lo muerdo naturalmente por culpa del estress. Son manías que tengo en la plaza. Mi manera de tomar el capote me pide abrirlo totalmente en la arena dándole patadas. No me gustan los capotes muy duros pero sì los que son más flojos, por ejemplo los con que he toreado tres o cuatro veces. Cada vez pido a mi mozo de espadas que los limpie con agua para que se pongan más durillos cuando se sequen. Me gusta este momento después del paseìllo porque permite probar el capote con el que voy a recibir a mi primer toro y también darme cuenta del estado del ruedo.
Un Torero en el ruedo
Toreo de capote
Lidia du Toro
Toreo de muleta
Momento de la Verdad
Trofeos y recompensa

 

pied_jb